Escucha Radio Play Internacional:
Cultura

Van Gogh una muestra de emociones

Te traemos una propuesta llena de sensaciones y emociones.

Una entrada y una boleta así inicia nuestra aventura que nos espera, en la puerta Carmen que nos presenta a Ezequiel, quien será nuestro guía y que es parte de un extenso equipo de personas; creativas, artísticas y profesionales, que harán posible esta muestra de Van Gogh en Ecuador.

Ezequiel es argentino y es parte de una productora que ahora todo su equipo se encuentra trabajando en Quito, en esta exposición. Esta idea inicio hace un año que durante meses se trabajó cada detalle para que sea hoy una realidad.

 

Preguntamos: ¿Por qué Van Gogh? y en pocas palabras nos explicaron que es una historia muy rica de arte y de vida y definitivamente aquí lo comprobaremos.

Está exposición inicia en Quito, esta muestra se abre en la mitad del mundo por primera vez y esperan recorrer más ciudades en Ecuador y en varios países, es una muestra accesible para todos por lo cual nadie debería perderse para conocer la maravillosa historia de un artista, que nos habla de su vida en cada pincelada y que ha sido recreada con mucho cariño para todo el público.

Una película nos recibe de unos cuantos minutos, en una sala colocada de manera sencilla y particular, estas escenas nos permiten conocer la introducción de la vida de Vicent van Gogh.

Seguimos a la primera fase; una pared oscura nos espera, exhibiendo el árbol genealógico de la vida y familia de Van Gogh hasta su muerte, fotografías de una vida de minería, iglesia y varias costumbres heredadas que demuestran que nada fue más fuerte que la pintura, pintura que en sus inicios se llenaba de trazos pequeños y oscuros y que a lo lejos los creadores de ésta muestra nos lo exponen con los retratos del artistas, los mismos poco a poco se combinan en esa historia que lo lleva a Francia donde su hermano que tenía una galería de arte lle permitió conocer a más artistas, pintando su vida con nuevos colores y otras brochas.

De pronto damos vuelta y luces y colores brillan de manera muy fuerte, nos contagian desde esas primeras pinturas oscuras y de rasgos pequeños a unas insólitas obras, llenas de vida, emociones y porque no decirlo de alegría, es sin duda la expresión de Ezequiel y Carmen quienes a través de su voz y explicación nos ayudan a sentir como las brochas se manejaban con mayor velocidad, con mayor atención y en un nuevo espacio que seguramente alegraban a Vincent.

Recorremos un poco más y encontramos en tamaño real una escenografía del admirado “Millet” de Van Gogh, regresas rápidamente a ver su cuadro y obra y miras que cada detalle fue tomado en cuenta, sin duda podríamos perdernos por largos minutos tratando de encontrar un error, pero en lugar de ello solo podemos ver belleza.

Cerca de ahí y en gigante la representación de los girasoles, un 3D en escena que nos hace pensar como Van Gogh represento el símbolo de la amistad de manera tan plena y como el equipo de la muestra nos transporta al valor de esas relaciones que nos hacen sentirnos vivos.

Los girasoles representantes de la gratitud estaban cerca de la obra en tamaño real del conocido como “Trigal con Cuervos”, de 1890, obra considerada como la posible premonición de la muerte del autor, ya que en esa época padecía de un mal que lo deterioraba más y más, aun así sus obras no dejan sus colores en medio de una locura sentida por muchos pero reconocida en el mundo como un talento impresionista.

Aparece de pronto su hermano en pantalla grande, una personificación casi perfecta nos cuenta el amor del hermano de Van Gogh por él y su arte, el no solo creyó en artista sino que lo apoyo y lo quiso y lo demostró con sus acciones.

Aquí encontramos la perspectiva del artista, la división del espacio y una mesa para que todos aprendamos como hacer grandes obras e inspirarnos de lo que una famosa brocha hizo un día y que hoy las nuestras puedan crear las mismas emociones.

Pasamos de Holanda a Francia entre cuadros expuestos, oscuros y tenues, reconocidos como clásicos de países bajos a otros de colores y vivos trazos.

Mas allá nos acercamos y vemos lana colgada y encontramos de pronto una obra del foto retrato de Van Gogh realizada por una autora chilena que lo desarrolló todo en lana, esa lana envuelta y suelta, en movimiento y estática que inspira a Van Gogh a crear una de sus obras más utópicas de pinceladas onduladas en “La Noche Estrellada”, de 1889.

 

Tan buena escenografía que nos hemos tomado una foto para que puedan vivir el movimiento, el viento, la libertad y cada una de las sensaciones que hemos podido sentir adentro de una escenografía que no deja nada para entender al artista pero deja todo para imaginar y soñar.

Esta muestra no deja de impactarnos en cada paso y sin exagerar de ello seguimos recorriendo las memorias y vida de Gogh.

De pronto nos detenemos, ya que podemos ver una reproducción de la habitación del artista, estaba ahí en tamaño real, igual o idéntica que su obra que nos demuestra varios lenguajes desde el kinésico hasta el braille, nadie puede perderse de la experiencia y toda la muestra es inclusiva, es aquí donde subrayáramos que los detalles concretos y arte en cada centímetro realizados, es por artistas ecuatorianos y extranjeros, dejándonos sorprendidos e ilusionados de que esta muestra tenga tantos talentos diversos para hablar de más talento, hasta se podría afirmar que Van Gogh no ha muerto porque ha revivido en nosotros con este espacio que inicia en Quito, “Mitad del Mundo”.

Seguimos y detrás de las cortinas una exposición en pantallas sincronizadas en tiempo y espacio, el sonido y las imágenes así como el aire y el piso nos invita a sentarnos, acostarnos o simplemente acomodarnos para ver una muestra de frases, de instantes, de momentos, de arte, todo Van Gogh y sus obras en un solo lugar del cual resaltamos que la tecnología cuando es arte, nos hace sentir la magia y la creatividad de todo lo que podemos crear pero también revivir.

 

Frases como:

“Si realmente amas la naturaleza, encontrarás la belleza en todas partes”, “Prefiero morir de pasión que de aburrimiento”, “No voy a vivir sin amor. A pesar de todo me levantaré de nuevo. Voy a tomar mi lápiz, que he dejado en mi gran desanimo, y voy a seguir con mi dibujo”, “Confieso que no sé por qué, pero mirar las estrellas siempre me hace soñar.”

“El éxito es a veces el resultado de toda una serie de fracasos”…

Es aquí el momento preciso donde te invitan a conectarte con estas frases, con imágenes únicas del autor y sus obras, como un cuadro vivo que nos envuelve en un mundo mágico de sonidos, eso es está muestra una oportunidad de soñar de pie o sentado, pero de elegir soñar en un mundo real que se pierde en lo digital y poco en lo vivencial…

Vicent Van Gogh decía: “Jamás hay que dejar apagar el fuego de tu alma, sino avivarlo.”

Avivar nuestra vida y el espacio, recordar la importancia de las emociones que se rompen al pasar las imágenes y que el autor del equipo de la muestra nos expresa con intervalos para que nuestra mente no se pierda y que sin perder la secuencia admiremos cada trazo.

Salir de esta parte fue difícil, ¿Cuántos de nosotros quisiéramos quedarnos?, pero la única forma de aceptar la invitación de la muestra a soñar y hacer los sueños realidad, es seguir adelante…

Seguimos y encontramos “The Harvest, 1888”, un cuadro que desde pequeña lo admiraba en una replica pintada por mi madre y obsequiada a mi abuela que hoy en paz descanse, este cuadro nos invita en la muestra a verlo en tamaño real y a ser parte de la obra, puedes perderte en ella y seguro pensar como la armaron dando una perspectiva perfecta.

Pero esto no se acaba ya que nos encontramos más adelante con un espacio para autorretratarnos y con una técnica que se empleaba en otros tiempos para lograr vivir la experiencia y también ser un poco más artistas.

A la vuelta no podías perdernos, era un molino gigante que seguramente estaba lleno de los ojos de Van Gogh, porque solo adentro podrás admirar las mismas sensaciones que el debió sentir y probablemente te perderás en esta muestra que la puedes vivir de manera individual, otro espacio en el que podrías quedarte para un por siempre o llevarte el recuerdo al cerrar los ojos de recordar algo placido y reconfortante como son los girasoles.

A mi salida del molino puedo ver el “Almendro en Flor” de 1890, una reproducción realizada por una artista ecuatoriana y alado de estas obras otras más como la virgen del panecillo en medio de la imaginación de Vicent y es que aquí podrás encontrar en tu visita a algunos exponentes de diferentes artes que se han sumado a esta exposición.

La aventura no termina porque un jardín de girasoles te espera al final, un espacio de ensueño que necesariamente debe ser perdurable en una foto para tu recuerdo; de que hay que soñar e imaginar y jamás renunciar a lo que te apasiona como Van Gogh.

Finalmente, una cafetería y una tienda de recuerdos nos espera para conversar, compartir esta travesía y para llevarnos detalles de este gran artista.

Gracias Carmen y Ezequiel, gracias a todo el equipo que ha creado la magia en Quito, gracias por escoger nuestro país y ciudad, solamente mientras tengamos espacios para aprender podremos entender de donde venimos para saber a dónde vamos.

Estas palabras relatadas y recorrido que te hemos entregado en este reportaje se quedan muy cortos alado de la experiencia de vivirlo en vivo, te invitamos a esta muestra que no solo te hará vivir una experiencia única sino también a recorrer nuevas propuestas para también crearlas.

Te esperamos en la Plataforma Gubernamental para que puedas visitar está exposición:

 

Autor: Msc.Fernanda Pauker, Directora Play World, Todas las Imágenes son de Derecho de Radio Play Internacional.

Read 127 Views
Rate this item
(1 Vote)