Una excelente alternativa y para todo momento.

El Día de la Leche Vegetal, celebrado el 22 de agosto, es una festividad que busca destacar las alternativas a la leche de origen animal, resaltando sus beneficios para la salud y el medio ambiente. Esta celebración, relativamente nueva, refleja el creciente interés global en las dietas basadas en plantas y la sostenibilidad.
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Vamos a preparar esta bebida que puede servirse en cualquier momento y para todas las edades.
INGREDIENTES:
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1 taza de almendras crudas
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4 tazas de agua filtrada
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1-2 dátiles (opcional, para endulzar)
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1 cucharadita de extracto de vainilla (opcional)
PREPARACIÓN:
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Remojar las almendras: Coloca las almendras en un bol grande y cúbrelas con agua. Déjalas en remojo durante la noche (al menos 8 horas). Esto hace que las almendras sean más fáciles de mezclar y mejora la textura de la leche.
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Enjuagar y escurrir: Después del remojo, enjuaga bien las almendras con agua fría y escúrrelas.
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Mezclar: Coloca las almendras remojadas en una licuadora de alta potencia con 4 tazas de agua fresca. Si deseas endulzar la leche, añade los dátiles y el extracto de vainilla en este paso.
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Licuar: Licúa a alta velocidad durante 2-3 minutos hasta que las almendras estén completamente trituradas y la mezcla sea homogénea.
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Colar: Vierte la mezcla a través de una bolsa para leche vegetal o un paño de muselina colocado sobre un colador fino. Exprime bien para extraer todo el líquido.
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Servir: Transfiere la leche de almendras a una botella o jarra hermética y refrigérala. Agítala bien antes de cada uso, ya que puede separarse naturalmente.
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Disfrutar: La leche de almendras casera se puede disfrutar sola, en café, batidos, cereales o recetas de repostería.
Esta receta de leche de almendras es un excelente punto de partida y se puede personalizar añadiendo cacao, canela, o incluso una pizca de sal para diferentes variaciones.










