Una tradición que trasciende generaciones y convierte la cocina en un acto de memoria colectiva.

En Ecuador, la Semana Santa no solo se vive en templos y procesiones, sino también en los hogares, donde la fanesca se convierte en protagonista absoluta. Este plato ancestral, que fusiona ingredientes indígenas con influencias coloniales, simboliza la unión familiar y la espiritualidad. Sus doce granos representan a los apóstoles, mientras que el bacalao evoca la figura de Cristo.
En contraste, en Italia, la Pascua se celebra con la tradicional Colomba Pasquale, un pan dulce en forma de paloma que simboliza la paz, demostrando cómo distintas culturas honran la misma festividad a través de la gastronomía.
La receta: tradición en estado puro
Ingredientes
- 300 g de bacalao seco
- 2 tazas de zapallo
- 2 tazas de sambo
- 1 taza de choclo
- 1 taza de habas
- 1 taza de arvejas
- 1 taza de lentejas
- 1 taza de fréjol
- Leche, crema de leche
- Maní licuado
- Ajo, cebolla, comino, achiote
- Queso fresco
- Huevos duros, empanaditas, plátano frito
Preparación
- Desalar el bacalao durante 24 horas.
- Cocinar los granos por separado.
- Preparar un refrito con ajo, cebolla y achiote.
- Incorporar zapallo y sambo hasta formar una base cremosa.
- Añadir leche, maní licuado y los granos cocidos.
- Integrar el bacalao desmenuzado.
- Cocinar a fuego lento, removiendo constantemente.
- Servir con guarniciones tradicionales.
Recomendaciones
- Cocinar con paciencia: la fanesca no admite prisa.
- Ajustar la textura con leche según preferencia.
- Servir caliente para resaltar su riqueza aromática.
OTRAS PROPUESTAS DE LA MISMA RECETA:




