Una historia que nació del arte y la delicadeza.

La mousse es uno de los postres más sofisticados de la repostería francesa. Su nombre significa “espuma”, y su origen se remonta al siglo XVIII, cuando los chefs parisinos comenzaron a incorporar aire a sus creaciones para lograr texturas etéreas. Desde el chocolate más intenso hasta las versiones frutales y ligeras, la mousse simboliza la unión perfecta entre técnica y sensualidad.
Ingredientes:
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200 g de chocolate amargo (70%)
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3 huevos separados
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3 cucharadas de azúcar
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100 ml de crema de leche
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1 cucharadita de café instantáneo disuelto
Preparación:
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Derrite el chocolate al baño maría e incorpora el café.
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Agrega las yemas una a una y mezcla hasta integrar.
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Bate las claras con el azúcar hasta formar picos firmes.
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En otro bol, bate la crema hasta que espese.
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Incorpora suavemente las claras y la crema al chocolate con movimientos envolventes.
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Refrigera por 4 horas antes de servir.
Recomendación:
Sirve en copas pequeñas con virutas de chocolate o una pizca de sal marina. Un postre que combina la fuerza del cacao con la sutileza del aire.




