El arte italiano de transformar el café en poesía

El Cappuccino, orgullo de la cultura italiana, nació en los cafés de Viena y se perfeccionó en Italia durante el siglo XX. Su nombre proviene del color del hábito de los monjes capuchinos, similar al tono que toma la bebida al mezclarse el café espresso con la leche espumada. Hoy, su aroma elegante y textura cremosa lo convierten en una experiencia cotidiana de placer y arte.

Ingredientes:

  • 1 taza de café espresso

  • 100 ml de leche entera

  • Cacao en polvo o canela para decorar

Preparación:

  1. Prepara un espresso fuerte y viértelo en una taza precalentada.

  2. Calienta la leche sin dejar que hierva y espúmala con vapor o un batidor eléctrico.

  3. Vierte la leche sobre el café, dejando que la espuma forme una capa de unos 2 cm.

  4. Espolvorea con cacao o canela.

Recomendación:
Acompáñalo con galletas de almendra o croissants. El secreto está en la proporción: un tercio de café, un tercio de leche y un tercio de espuma.

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