Una tradición milenaria que conquistó el mundo.

El yogurt griego, con su textura densa y sabor ligeramente ácido, es uno de los alimentos más antiguos del Mediterráneo. Nació hace más de 4.000 años, cuando los pastores griegos descubrieron que la leche fermentada se convertía en un producto más duradero y nutritivo. Hoy, esta delicia es sinónimo de bienestar, equilibrio y cocina saludable, ocupando un lugar privilegiado tanto en desayunos como en postres gourmet.
Ingredientes:
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2 tazas de yogurt griego natural
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2 cucharadas de miel pura
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½ taza de granola artesanal
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½ taza de frutos rojos frescos (arándanos, moras, frutillas)
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Hojas de menta para decorar
Preparación:
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En copas o vasos, coloca una capa de yogurt griego.
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Añade una capa de granola y luego otra de frutos rojos.
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Repite las capas hasta llenar la copa.
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Termina con un hilo de miel y decora con hojas de menta.
Recomendación:
Sírvelo frío, ideal para un desayuno elegante o un brunch saludable. Puedes sustituir la miel por sirope de agave para una versión vegana.










