La aplicación de mensajería más utilizada del mundo inicia una de sus mayores transformaciones en años. Los nombres de usuario llegan para ofrecer más privacidad, pero existe una configuración que deberías modificar desde el primer minuto para evitar que cualquiera pueda escribirte.

Con más de 3.000 millones de usuarios activos en todo el mundo, WhatsApp acaba de dar un paso que promete cambiar la forma en que las personas se comunican. La plataforma comenzó a habilitar la esperada función de nombres de usuario, una alternativa que permitirá contactar a otras personas sin necesidad de compartir el número de teléfono.
La novedad marca un antes y un después en la aplicación propiedad de Meta. Hasta ahora, el número telefónico era la única forma de identificar a un usuario. Muy pronto bastará con un nombre único, al estilo de otras plataformas como Instagram, X o Telegram, ofreciendo una nueva capa de privacidad para millones de personas.
Sin embargo, esta actualización llega acompañada de una advertencia importante: si no configuras correctamente tu privacidad, cualquier persona que conozca tu nombre de usuario podrá intentar comunicarse contigo.
Una nueva identidad digital en WhatsApp
La función ya comenzó a desplegarse de forma gradual y permite reservar un nombre de usuario antes de que otra persona lo haga.
El proceso es sencillo:
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Actualiza WhatsApp a la versión más reciente.
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Ingresa en Ajustes.
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Selecciona Cuenta.
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Entra en Nombre de usuario.
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Escribe el nombre que deseas utilizar y verifica si está disponible.
Al igual que ocurrió durante los primeros años de internet con los correos electrónicos o las redes sociales, los nombres más cortos, fáciles de recordar y relacionados con empresas o marcas serán los primeros en desaparecer.
Por ello, especialistas recomiendan reservar cuanto antes el nombre que represente tu identidad personal o profesional.
Más privacidad... siempre que actives el ajuste correcto
Aunque el objetivo principal de esta nueva función es proteger el número telefónico de los usuarios, existe un detalle que muchos podrían pasar por alto.
Durante la configuración del nombre de usuario aparece la opción "Contactarme por nombre de usuario".
Por defecto viene configurada en "Todos", lo que significa que cualquier persona que conozca tu nombre de usuario podrá escribirte cuando la función quede completamente habilitada.
La recomendación es cambiar inmediatamente esa configuración por:
"Personas que conocen mi clave".
Con esta opción activada, además del nombre de usuario, la otra persona necesitará una clave numérica privada para poder iniciar una conversación contigo.
En otras palabras, tendrás un doble nivel de protección y conservarás el control sobre quién puede contactarte.
Un cambio que transformará la comunicación
Meta confirmó que esta es solo la primera etapa del lanzamiento.
Actualmente los usuarios ya pueden reservar su nombre de usuario, pero durante los próximos meses se habilitará la posibilidad de iniciar conversaciones utilizando únicamente ese identificador, sin necesidad de compartir el número telefónico.
La medida beneficiará especialmente a profesionales independientes, empresas, creadores de contenido, estudiantes y usuarios que desean mantener una mayor privacidad en grupos o conversaciones con personas desconocidas.
Además, las empresas, organizaciones y creadores podrán solicitar utilizar el mismo nombre que ya emplean en otras plataformas del ecosistema Meta, como Facebook e Instagram, facilitando el reconocimiento de sus marcas.
Un pequeño ajuste que puede marcar la diferencia
La llegada de los nombres de usuario representa una de las actualizaciones más importantes de WhatsApp en los últimos años. La plataforma evoluciona hacia un modelo donde la privacidad y la identidad digital cobran mayor protagonismo, permitiendo comunicarse sin exponer información personal como el número telefónico.
No obstante, reservar un buen nombre es solo el primer paso. Configurar correctamente la privacidad será la verdadera clave para disfrutar de esta nueva función con seguridad.
Porque en el mundo digital, proteger la información personal comienza con decisiones tan simples como cambiar un ajuste que apenas toma unos segundos.






