La leyenda vuelve a empezar con una nueva animación, mayor fidelidad al espíritu de Akira Toriyama y la promesa de saldar cuentas pendientes con los fans.

Los rumores, esta vez, decían la verdad. Durante el multitudinario Dragon Ball Genkidama Matsuri, Toei Animation confirmó oficialmente el remake de Dragon Ball Super, que llegará en otoño de 2026 bajo el título “Dragon Ball Super: Beerus”. El anuncio vino acompañado de un primer tráiler que no dejó lugar a dudas: la serie regresa con un ambicioso lavado de cara visual y narrativo que busca reconciliar a la franquicia con su propia grandeza.

Esta nueva versión se centrará, en su primera etapa, en el arco de La Batalla de los Dioses, reinterpretando los episodios iniciales de Super con una animación completamente renovada. El adelanto presentado muestra combates más fluidos, un tratamiento del color más cinematográfico y un diseño de personajes más fiel al material original, elementos que durante años fueron motivo de debate entre los seguidores de la saga.

Según explicó el estudio, Dragon Ball Super: Beerus no será una simple reedición. El proyecto contempla recortes significativos, redibujos y una reconstrucción narrativa destinada a “mejorar el conjunto”, intensificando la acción y ofreciendo una representación más precisa de la obra concebida por Akira Toriyama. Cada escena y especialmente cada batalla ha sido pensada para responder a las expectativas de un público contemporáneo, sin perder la esencia que convirtió a Dragon Ball en un fenómeno global.

La primera temporada contará con seis episodios, concebidos como capítulos de alto pulido técnico, y se emitirá en Japón a través de Fuji TV. Aunque aún no existe confirmación oficial para Occidente, todo apunta a que el remake llegará a plataformas habituales como Crunchyroll y AnimeBox, siguiendo el modelo de distribución internacional de la franquicia.

Pero el anuncio no se detuvo ahí. Toei Animation también confirmó que el remake avanzará por temporadas nombradas según cada arco, y que no se limitará a rehacer lo ya emitido hasta 2018. De esta manera, se abre la puerta a adaptar historias que nunca llegaron a la animación televisiva.

En ese sentido, ya está en marcha “Dragon Ball Super: The Galactic Patrol”, previsto para finales de 2027, que abordará las esperadas sagas de Moro y Granola. Esta etapa se situará después del arco de la Supervivencia del Universo y mostrará a Goku y Vegeta aliándose con la Patrulla Galáctica para enfrentarse a Moro, el devorador de planetas, en un conflicto de escala verdaderamente cósmica.

Con este ambicioso plan, Toei Animation asume uno de los mayores retos de su historia reciente, en paralelo al desarrollo de nuevos proyectos y a la expansión de otras franquicias emblemáticas. El objetivo es claro: ofrecer la versión definitiva de Dragon Ball Super, cerrar los vacíos narrativos del pasado y honrar el legado de una obra que cumple 40 años sin perder vigencia.

En 2026, Dragon Ball no solo volverá: volverá a transformarse. Y esta vez, promete hacerlo a la altura de su mito.