Diez años después de aparecer en el fenómeno infantil que conquistó YouTube, el joven surcoreano inicia una nueva etapa bajo el nombre Baby Shark Boy. Su debut con “WAVE” convierte un recuerdo de infancia en el punto de partida de una identidad artística propia.

Hay melodías que acompañan una generación y otras que, inesperadamente, terminan formando parte de la cultura popular mundial. “Baby Shark” pertenece a esa segunda categoría. Su pegadizo “doo doo doo” atravesó idiomas, edades y fronteras hasta convertirse en uno de los mayores fenómenos digitales surgidos del entretenimiento infantil.

Pero detrás de aquella coreografía que millones de niños y adultos imitaron había también una historia que continuaba creciendo fuera de cámara.

Uno de sus protagonistas, Park Geon-roung, ya no es aquel pequeño que bailaba frente a un colorido escenario submarino. A sus 17 años, el joven surcoreano ha decidido regresar a la música con una aspiración muy diferente: dejar de ser recordado únicamente como “el niño de Baby Shark” y comenzar a ser escuchado como artista.

Una infancia convertida en fenómeno mundial

Park tenía alrededor de siete años cuando apareció en el videoclip “Baby Shark Dance” de Pinkfong. Publicado en 2016, aquel contenido infantil terminó adquiriendo unas dimensiones difíciles de imaginar incluso para sus propios protagonistas.

La canción se convirtió en un fenómeno global y el video superó a “Despacito”, de Luis Fonsi, para convertirse en el más visto de la historia de YouTube. Para 2026 ya acumulaba más de 17.000 millones de reproducciones.

La dimensión de “Baby Shark” trascendió además el video original. La canción llegó a juguetes, espectáculos, contenidos audiovisuales y plataformas musicales. En mayo de 2026 superó los 1.000 millones de reproducciones en Spotify, otro indicador de la extraordinaria permanencia de una canción infantil que lleva una década circulando por el mundo.

Sin embargo, existe un detalle importante en la historia: Park fue el niño que apareció bailando en el célebre video, pero no interpretó la voz de la grabación original en inglés. Esa participación correspondió a Hope Segoine. La niña que aparecía junto a Park, Elaine Kim Johnston, tampoco era la voz original de la canción.

Una precisión que permite separar la leyenda viral de la historia real detrás de uno de los videos más reconocibles de internet.

Image

Diez años después, llega “WAVE”

El 20 de agosto de 2026 marcó un punto de inflexión.

Bajo el nombre artístico Baby Shark Boy, Park presentó su primer sencillo digital, “WAVE”, una canción en coreano con la que comienza a mostrar una faceta mucho más personal.

El proyecto cuenta además con la participación de Joohoney, integrante de Monsta X, mientras que el propio Park participó en la escritura de la letra.

El detalle resulta especialmente simbólico. Una década atrás, su imagen acompañaba una canción concebida por otros; ahora busca contar una historia en la que también interviene creativamente.

“Hace diez años bailaba junto a Baby Shark. Ahora quería compartir mi propia voz y una historia que yo mismo escribí”, explicó el joven en declaraciones difundidas por The Pinkfong Company.

Y quizá allí se encuentre la verdadera esencia de su regreso. No pretende borrar “Baby Shark” de su biografía. Lo transforma en prólogo.

¿Un nuevo idol del K-pop?

Presentar el proyecto simplemente como el nacimiento de una nueva estrella del K-pop requiere cierta cautela.

El lanzamiento se mueve dentro del universo de la industria musical surcoreana, pero The Pinkfong Company ha planteado esta primera etapa como un proyecto especial y no necesariamente como el debut convencional de un idol formado dentro del conocido sistema de agencias, entrenamiento y promociones del K-pop.

El futuro musical de Park dependerá, en buena medida, de la recepción de “WAVE”.

Por ello, su historia resulta especialmente interesante: llega con una notoriedad mundial que muchos artistas tardan años en conseguir, pero esa misma fama supone uno de sus mayores desafíos.

Millones conocen su rostro infantil. Ahora necesita conseguir que conozcan su voz adulta.

Image

Park nunca estuvo completamente alejado de la música

Aunque para buena parte del público internacional Park prácticamente desapareció después del fenómeno de “Baby Shark”, su relación con el entretenimiento continuó.

Tras la explosión mundial del video formó parte de Play With Me Club, un proyecto musical infantil surcoreano, y posteriormente mantuvo presencia en contenidos digitales relacionados con el baile.

Durante los últimos años también ha interpretado coreografías asociadas a figuras y grupos destacados de la música surcoreana, entre ellos PSY, ZICO, EXO, SEVENTEEN, NCT, RIIZE y Stray Kids.

Su regreso, por tanto, no surge completamente de la nada. Existe detrás una transición gradual desde aquel niño convertido accidentalmente en rostro de un fenómeno global hacia un adolescente interesado en construir su propio espacio dentro de la música.

“WAVE: A Boy’s Record”, la historia detrás del cambio

El nuevo capítulo tendrá además una dimensión documental.

The Pinkfong Company prepara “WAVE: A Boy’s Record”, una producción concebida para recorrer el camino de Park desde la grabación de “Baby Shark” hasta esta nueva etapa artística.

El planteamiento puede resultar incluso más atractivo que una simple historia de regreso.

Porque Park pertenece a una generación que prácticamente creció frente a las cámaras y las plataformas digitales. Su experiencia permite observar qué ocurre cuando una imagen de la infancia permanece congelada en internet mientras la persona detrás de ella continúa creciendo.

Para millones siempre será aquel niño.

Para Park, en cambio, han transcurrido diez años.

La otra protagonista eligió un camino diferente

La historia de “Baby Shark” también demuestra que la fama infantil no conduce necesariamente al mismo destino.

Elaine Kim Johnston, la niña que aparecía junto a Park en el videoclip, se trasladó con su familia de Corea del Sur a Nueva Zelanda en 2017.

Aunque había trabajado como modelo infantil desde muy pequeña, su vida tomó posteriormente una dirección diferente. Durante años priorizó sus estudios y una adolescencia alejada de una carrera artística intensiva, aunque posteriormente desarrolló presencia como creadora de contenido en redes sociales.

Hope Segoine, responsable de la voz infantil de la versión inglesa, también mantuvo vínculos con el entretenimiento y trabajó durante años con contenidos de Pinkfong.

Tres niños relacionados con una misma canción y tres trayectorias distintas después de un fenómeno imposible de prever.

Del algoritmo a una identidad propia

La industria musical actual está llena de artistas que sueñan con conseguir un momento viral. Park Geon-roung enfrenta exactamente el desafío contrario: sobrevivir artísticamente a uno de los momentos virales más grandes de la historia de internet.

El nombre Baby Shark Boy aprovecha deliberadamente esa memoria colectiva. Es una carta de presentación extraordinariamente poderosa, aunque también podría convertirse en una etiqueta difícil de abandonar.

Su verdadero examen comenzará cuando la curiosidad inicial desaparezca.

¿Podrá el público separar al adolescente del niño que recuerda? ¿Conseguirá “WAVE” abrir una trayectoria independiente? ¿O este regreso permanecerá como una celebración puntual del fenómeno que lo hizo mundialmente conocido?

Todavía es demasiado pronto para responder.

Pero existe algo particularmente atractivo en esta historia: Park no reniega del pasado que le dio fama. Decide convertirlo en impulso.

Aquel niño que un día bailó frente a millones de personas ha crecido. Y diez años después, mientras internet continúa reproduciendo eternamente su infancia, él intenta hacer algo mucho más difícil que volverse viral:

conseguir que el mundo vuelva a darle play, esta vez para descubrir quién es.

PLAY | DATO

“Baby Shark Dance” pasó de ser una sencilla canción infantil a convertirse en un fenómeno cultural global, con más de 17.000 millones de visualizaciones en YouTube para 2026. Una década después, uno de los rostros de aquel video utiliza precisamente esa extraordinaria exposición como plataforma para presentar una nueva identidad musical.

Solicita “WAVE: A Boy’s Record” y los mejores estrenos de la música latina en Radio Play Internacional, la Primera Radio Web del Ecuador, a través de www.radioplayinternacional.com.