Un paso decisivo hacia un país más responsable con su salud y su entorno: Recofarma inaugura una nueva era donde la sostenibilidad, la innovación y la conciencia ciudadana se unen por un Ecuador más limpio y seguro.

En un contexto mundial donde la gestión ambiental se ha convertido en una prioridad impostergable, Ecuador se posiciona a la vanguardia de la sostenibilidad farmacéutica con el lanzamiento de Recofarma, el primer programa nacional de recolección segura de medicamentos caducados provenientes de los hogares.

Presentado en octubre de 2025, este proyecto pionero impulsado por Proyección Futura y articulado con la Corporación Ecuatoriana para la Responsabilidad Extendida del Productor (CEREP) busca prevenir la contaminación ambiental y proteger la salud pública, cumpliendo con el Acuerdo Ministerial MAATE-2023-134, que obliga a fabricantes, importadores y comercializadores a implementar sistemas colectivos de gestión de desechos farmacéuticos.

Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), el 85,8% de los hogares ecuatorianos aún desecha los medicamentos caducados junto a la basura común, lo que representa un riesgo silencioso para la salud y los ecosistemas. Frente a esta realidad, Recofarma propone una solución colaborativa y sostenible: instalar más de 1.400 contenedores especializados en farmacias a nivel nacional en los próximos diez años, comenzando por Quito, con expansión planificada a Guayaquil, Cuenca, Manta y Esmeraldas.

“Recofarma nace de un propósito claro: reducir los riesgos sanitarios, evitar la contaminación de fuentes de agua y promover prácticas responsables que beneficien a todos los ecuatorianos”, afirmó Pablo Macías, gerente general de Proyección Futura.

Los fármacos recolectados en los puntos autorizados como los locales de Medicity serán entregados a gestores ambientales certificados, garantizando un proceso de disposición final controlado, seguro y trazable. De este modo, se evita el reingreso de medicamentos al mercado informal y se protegen los suelos y ríos de compuestos activos que pueden afectar la biodiversidad y la salud humana.

Además, Recofarma incluye un programa de medición de impacto ambiental y campañas de educación ciudadana, con el fin de fomentar el consumo responsable y promover la finalización de los tratamientos médicos.

Actualmente, 30 empresas farmacéuticas ya se han sumado al programa, con el respaldo de ALAFAR, ALFE e IFI, además de una alianza estratégica con Farmaenlace. Este trabajo conjunto refleja una transformación cultural profunda en la industria, que avanza hacia la corresponsabilidad y la prevención de riesgos invisibles.

Un modelo de sostenibilidad con visión de futuro

Recofarma representa más que una iniciativa técnica: es una propuesta país que conjuga salud, innovación y conciencia ambiental. Desde su estructura hasta su implementación, el programa redefine cómo el sector farmacéutico puede convertirse en un actor clave de la economía circular.

“Este modelo no solo gestiona residuos, sino que educa, transforma y conecta a la ciudadanía con el propósito de cuidar el entorno”, puntualiza Camilo Pinzón, director de Proyección Futura.

En un mundo donde los residuos farmacéuticos son una amenaza emergente, Ecuador ofrece un ejemplo replicable de gestión responsable. Recofarma no solo recolecta medicamentos: recolecta conciencia, compromiso y futuro.