Del 10 al 12 de septiembre, Guayaquil volverá a reunir a chefs, jóvenes talentos, productores, marcas y referentes internacionales en una cita que busca proyectar la cocina ecuatoriana más allá de sus fronteras.

Competencias culinarias, alta cocina, formación, productos y sabores de distintas regiones del país serán parte de una experiencia que convierte a la gastronomía en identidad, industria y oportunidad.

Hay ciudades que alimentan a sus habitantes y otras que consiguen convertir su cocina en una carta de presentación ante el mundo. Guayaquil busca pertenecer a esta segunda categoría.

Del 10 al 12 de septiembre de 2026, el puerto principal será nuevamente escenario del Guayaquil Food Show, que regresa con su segunda edición para reunir en un mismo espacio a algunos de los protagonistas más destacados de la gastronomía nacional e internacional.

Organizado por La Escuela de los Chefs, la Academia Gastronómica del Ecuador (AGE) y el Hotel Hilton Colón Guayaquil, con la participación del Muy Ilustre Municipio de Guayaquil, el encuentro apuesta por consolidar a la ciudad como un punto de referencia para la alta cocina ecuatoriana y fortalecer la proyección internacional de una gastronomía marcada por la diversidad de sus territorios.

Bajo el concepto “Puerto de Alta Cocina”, el evento propone algo que va mucho más allá de degustar un buen plato: conectar talento, conocimiento, industria y territorio.

Una gastronomía que busca cruzar fronteras

La cocina ecuatoriana tiene en su diversidad uno de sus mayores atributos. Costa, Andes, Amazonía y Galápagos han construido un patrimonio gastronómico donde conviven productos, técnicas y tradiciones capaces de contar historias de cada territorio.

El Guayaquil Food Show quiere convertir esa riqueza en una plataforma de desarrollo.

“Guayaquil Food Show nace como una plataforma de ciudad para conectar talento, conocimiento, industria y cooperación internacional”, señala Santiago Granda, director general de Food Show, quien destaca la intención de posicionar al encuentro como un referente de la alta cocina ecuatoriana.

La propuesta de este año se estructura alrededor de cuatro grandes espacios: Competencias Culinarias, Gastro Hub, Expo Food Show y Sabores del Ecuador.

Cada uno plantea una manera distinta de acercarse al universo gastronómico.

Los nuevos talentos toman la cocina

Uno de los grandes protagonistas serán los jóvenes profesionales.

La Copa Nacional de Gastronomía Jóvenes Talentos 2026 convocará a cocineros de entre 18 y 25 años, con el objetivo de identificar y proyectar a las nuevas generaciones que están construyendo el futuro de la gastronomía ecuatoriana.

El ganador tendrá la oportunidad de representar al país en la Continental Culinary Cup 2028, llevando el talento nacional hacia un escenario internacional.

La agenda competitiva incluirá además las eliminatorias ecuatorianas del Campeonato Mundial de Tapas de España 2026, en alianza con el Ayuntamiento de Valladolid y e-Spain. El vencedor representará a Ecuador en el Campeonato Mundial de Tapas que se desarrollará en España.

A esta programación se suma la Copa Mundial de la Panadería – Eliminatorias Ecuador 2026, una competencia nacional orientada a destacar la excelencia técnica de la panificación artesanal y seleccionar al representante ecuatoriano para la Coupe du Monde de la Boulangerie.

Así, entre tapas, panes y alta cocina, Ecuador tendrá una oportunidad para demostrar que su talento gastronómico puede competir en las grandes ligas internacionales.

Gastro Hub: conocimiento servido a la mesa

La gastronomía contemporánea también se construye desde la formación.

Por ello, el Gastro Hub será uno de los espacios académicos centrales del encuentro. Allí chefs, profesionales de la industria e invitados nacionales e internacionales compartirán conocimientos sobre nuevas propuestas culinarias, innovación, comunicación y tendencias.

Uno de los componentes internacionales estará protagonizado por una delegación italiana integrada por reconocidos representantes del mundo gastronómico, entre ellos Carmelo Ruta, de Antica Dolceria Bonajuto; Carlo Pedalino, de Pedalino Bakery; Riccardo Pelagagge, de Pierre Dolce al Cuore; Alessandro Cuomo, de Stagionello; Fabrizio Gaggero, de Packint; Gabriele Di Leandro, de Taverna 58 y la Alianza de Chefs Slow Food; y Gianfrancesco Cutelli, de Gelateria De' Coltelli.

Su presencia permitirá generar un intercambio entre profesionales ecuatorianos e italianos y abrir conversaciones sobre innovación, transferencia de conocimiento y nuevas oportunidades de cooperación para el sector agroalimentario y gastronómico.

Una feria donde la gastronomía también hace negocios

La cocina es cultura, pero también representa una importante cadena productiva.

En la Expo Food Show confluirán marcas, productores, emprendimientos y empresas vinculadas a la industria gastronómica.

El espacio combinará exposición y degustación con oportunidades comerciales, permitiendo que los visitantes conozcan productos y propuestas mientras profesionales del sector encuentran nuevas posibilidades de conexión y negocios.

Esta dimensión empresarial resulta fundamental para una industria que involucra mucho más que restaurantes: productores agrícolas, panificadores, distribuidores, fabricantes, chefs, escuelas, hoteles, emprendedores y numerosas actividades relacionadas forman parte de un mismo ecosistema.

Ecuador servido en un solo escenario

Quizá uno de los espacios más simbólicos será Sabores del Ecuador, concebido como una gran vitrina de la cocina nacional.

Cuenca, Quito, Los Ríos, Manabí y Guayaquil estarán representados mediante productos, preparaciones, técnicas y tradiciones que muestran la diversidad gastronómica del país.

Los visitantes podrán disfrutar de exhibiciones y show cookings en formato de degustación, acercándose a diferentes expresiones culinarias que nacen en territorios con historias y productos propios.

La propuesta busca recordar que detrás de cada plato existe una geografía, una comunidad y una memoria.

El cacao, los mariscos, los productos andinos, los ingredientes tropicales, los saberes ancestrales y las técnicas contemporáneas pueden convivir en una misma mesa para contar una historia común: la de un Ecuador gastronómicamente diverso.

Cuando una ciudad convierte su cocina en identidad

El Guayaquil Food Show llega en un momento en que la gastronomía ha dejado de ser únicamente una experiencia relacionada con el placer de comer para convertirse también en una herramienta de identidad cultural, promoción turística, generación de empleo y desarrollo económico.

La intención de sus organizadores es que Guayaquil se consolide como un punto de encuentro para quienes están construyendo el presente y el futuro de la cocina ecuatoriana.

La declaratoria mundial de Guayaquil Food Capital, mencionada por la organización, se suma a esta visión de posicionamiento internacional de la ciudad como destino gastronómico.

Más allá del reconocimiento, el desafío está en convertir esa identidad en experiencias capaces de atraer visitantes, generar oportunidades para los profesionales y productores locales y proyectar los sabores ecuatorianos hacia nuevos mercados.

Una mesa abierta al mundo

Durante tres días, Guayaquil será escenario de competencias, encuentros profesionales, degustaciones, exhibiciones y conversaciones que tendrán como protagonista a la gastronomía.

Pero el verdadero propósito del encuentro parece estar en algo más profundo: demostrar que la cocina puede ser un lenguaje capaz de conectar territorios y personas.

El Guayaquil Food Show 2026 plantea una invitación a mirar la gastronomía ecuatoriana con nuevos ojos: como patrimonio, como profesión, como industria y como una poderosa herramienta para contarle al mundo quiénes somos.

Porque cuando un país consigue poner su identidad sobre un plato, cada ingrediente se convierte en una historia. Y en septiembre, Guayaquil será la ciudad donde esas historias llegarán a la mesa.

Fuente: PUMARES, Santiago Serrano