Con su partida, la moda pierde a uno de sus grandes maestros y el mundo despide a un hombre que convirtió la elegancia en un lenguaje universal.

La moda internacional se viste de luto. Valentino Garavani, el célebre diseñador italiano que elevó la alta costura a una forma de arte reconocible en cualquier rincón del mundo, falleció este lunes 19 de enero de 2026 a los 93 años, en su residencia de Roma, rodeado de sus seres queridos. Así lo confirmó la Fundación Valentino Garavani y Giancarlo Giammetti, su inseparable compañero de vida y de carrera, en un comunicado sobrio y profundamente emotivo.
Con él se apaga una de las últimas luces de una generación irrepetible de creadores que convirtió a Italia en sinónimo de estilo, sofisticación y excelencia artesanal. Durante 45 años de trayectoria, Valentino fue mucho más que un diseñador: fue el guardián de una idea clásica y atemporal de la belleza, un defensor absoluto de la feminidad y un referente indiscutible del lujo silencioso.
Nacido el 11 de mayo de 1932 en Voghera, en la región de Lombardía, Valentino descubrió su vocación desde muy joven. A los 14 años inició su formación en Milán y más tarde perfeccionó su talento en París, donde trabajó en los prestigiosos talleres de Jean Dessé y Guy Laroche. Aquella experiencia marcaría para siempre su visión: una moda refinada, precisa y profundamente respetuosa de la silueta femenina.
En 1960 fundó su propia casa de moda y, desde entonces, su nombre quedó ligado a algunos de los momentos más icónicos del glamour internacional. Actrices, modelos, cantantes y figuras de la realeza encontraron en sus creaciones el equilibrio perfecto entre majestuosidad y delicadeza. Elizabeth Taylor, Sharon Stone, Julia Roberts, Gwyneth Paltrow y Nancy Reagan fueron solo algunas de las mujeres que vistieron su legado en alfombras rojas y ceremonias históricas.
Hablar de Valentino es hablar del legendario rojo Valentino, un tono convertido en sello de identidad, símbolo de poder, sensualidad y elegancia absoluta. Sus vestidos de noche, ricos en detalles, lazos, plumas y cortes impecables, definieron una estética reconocible que trascendió tendencias y décadas. Más allá de la pasarela, el diseñador fue también una figura central de la jet-set italiana, anfitrión de inolvidables encuentros en su yate surcando el Mediterráneo.
En 1998 vendió la empresa Valentino SpA, aunque continuó al frente de la dirección creativa. Su despedida definitiva llegó el 23 de enero de 2008, con un desfile histórico en París que selló su retiro y marcó el final de una era. Aquella noche, la moda se puso en pie para rendir homenaje a quien muchos llamaron, con justicia, “el último emperador del diseño”.
La noticia de su fallecimiento provocó una inmediata ola de reacciones. “Hoy Italia pierde a una leyenda”, expresó la primera ministra Giorgia Meloni, quien lo definió como “maestro indiscutible del estilo y la elegancia” y símbolo eterno del Made in Italy. Mensajes similares llegaron desde todos los rincones del mundo, confirmando la dimensión universal de su legado.
El velatorio se celebrará en Roma los días miércoles 21 y jueves 22 de enero, con la capilla ardiente instalada en PM23, el centro cultural de la Fundación Valentino en la Plaza Mignanelli. El funeral tendrá lugar el viernes 23 en la Basílica de Santa Maria degli Angeli e dei Martiri, a las 11:00 horas.
Con la muerte de Valentino Garavani, la alta costura pierde a uno de sus pilares más sólidos. Pero su legado hecho de belleza, disciplina, pasión y elegancia permanecerá vivo, inspirando a generaciones futuras y recordando al mundo que la verdadera moda nunca pasa de moda.





