En Ecuatextil 2026, Epson desplegó en Imbabura un ecosistema de impresión que abarca desde la personalización de una sola prenda hasta la producción industrial. Sublimación, DTG, DTF y nuevas soluciones muestran cómo la tecnología puede ampliar las posibilidades creativas y productivas de una industria profundamente ligada a la identidad ecuatoriana.

Hay lugares donde la industria no solo genera empleo: también construye identidad. Atuntaqui es uno de ellos.
Durante generaciones, esta ciudad de Imbabura ha mantenido una estrecha relación con los textiles, la confección y el emprendimiento. Pero esa tradición enfrenta ahora un nuevo escenario, en el que el consumidor demanda diseños más personalizados, series de producción flexibles, tiempos más cortos y productos capaces de diferenciarse.
En medio de esa transición, Ecuatextil 2026 convirtió al Complejo Cultural Fábrica Imbabura en punto de encuentro para empresarios, productores, proveedores y especialistas de la cadena textil ecuatoriana.
Epson llegó a la cita con una idea que resume su propuesta: “Si es textil, se imprime con Epson”.
Más allá del eslogan comercial, la exhibición permitió observar algo mucho más interesante: cómo la impresión digital está modificando las posibilidades de una industria tradicional.
Del taller a la industria: cuatro tecnologías, múltiples caminos
Una de las particularidades del portafolio presentado por Epson es que no responde a una única escala de producción.
La compañía trabaja con cuatro de las principales tecnologías utilizadas en impresión textil digital: sublimación, Direct-to-Garment (DTG), Direct-to-Film (DTF) y Direct-to-Fabric.
Aunque sus nombres pueden resultar técnicos, sus aplicaciones son bastante cercanas.
La sublimación permite desarrollar diseños sobre determinados textiles y productos; DTG lleva la imagen directamente a la prenda; DTF utiliza una película como medio para transferir posteriormente el diseño; mientras que Direct-to-Fabric permite trabajar directamente sobre tejidos en aplicaciones compatibles.
La combinación abre posibilidades que van desde pequeños emprendimientos de personalización hasta operaciones industriales de gran volumen.
Y allí se encuentra una de las transformaciones más importantes: la tecnología permite que el diseño y la producción puedan adaptarse a modelos de negocio muy diferentes.
Atuntaqui: tradición frente a una nueva generación industrial
Que esta conversación ocurra en Imbabura no es un detalle menor.
Para Epson, la provincia constituye un territorio estratégico debido a su tradición y experiencia textil. La incorporación de nuevas herramientas digitales puede representar una oportunidad para desarrollar productos diferenciados y explorar otros mercados.
“Ecuador cuenta con una industria textil con identidad y un conocimiento construido a lo largo de generaciones”, señaló Bryan López, gerente regional para la vertical Industrial en NOLA de Epson.
Para el ejecutivo, participar en Ecuatextil permite también escuchar directamente las necesidades del sector y comprender los desafíos que enfrentan sus diferentes actores.
Es una perspectiva relevante porque la transformación digital de una industria no ocurre simplemente colocando una nueva máquina en una fábrica. Requiere conocimiento, capacitación y, sobre todo, comprender qué tecnología resulta adecuada para cada modelo productivo.
SureColor V1070: imprimir más allá de la tela
Entre las novedades mostradas durante Ecuatextil aparece la Epson SureColor V1070, una impresora UV compacta de cama plana.
Su presencia amplía la conversación más allá del tejido, porque puede imprimir directamente sobre materiales como madera y acrílico, además de diferentes artículos promocionales.
Utiliza tinta UltraChrome UV de seis colores e incorpora tinta blanca y barniz, características que permiten trabajar con detalles, acabados y efectos de textura.
Para pequeños negocios y emprendimientos creativos, esta clase de tecnología abre posibilidades particularmente interesantes: una misma propuesta comercial puede expandirse desde prendas personalizadas hacia objetos decorativos, productos corporativos o artículos promocionales.
SureColor F3070: cuando la personalización llega a escala industrial
En el extremo de mayor producción se encuentra la SureColor F3070.
Esta solución Direct-to-Garment está orientada a operaciones industriales que necesitan imprimir directamente sobre prendas manteniendo altos niveles de productividad.
Según la información presentada por Epson, el equipo utiliza impresión de una pasada y un sistema de tinta a granel concebido para favorecer la eficiencia operativa.
Aquí aparece una de las paradojas más interesantes de la producción contemporánea: la personalización, que antes estaba asociada principalmente con pequeñas cantidades, puede incorporarse progresivamente a procesos de mayor escala.
Un catálogo pensado para diferentes tamaños de negocio
La exhibición incluyó además la SureColor S7170 de 64 pulgadas, destinada a aplicaciones de señalización como carteles, banners, adhesivos y rotulación.
En sublimación, Epson mostró las SureColor F170 y F570 y anticipó la F370 como una nueva alternativa en formato A3.
Para producciones de mayor exigencia aparecen modelos como SureColor F6470H y F9570H, mientras que la SureColor G6070 lleva la tecnología Direct-to-Film a un formato de 90 centímetros de ancho orientado a la producción de indumentaria.
La variedad ayuda a explicar hacia dónde se dirige el mercado: ya no existe una única fórmula para producir.
Del inventario masivo a una producción más flexible
La impresión digital introduce otra conversación relevante para la industria textil: cuánto producir y cuándo hacerlo.
Los sistemas digitales pueden facilitar series más cortas y diseños variables frente a determinados procesos tradicionales que resultan más convenientes cuando se trabaja con grandes volúmenes de una misma referencia.
Esto puede proporcionar a determinados negocios mayor flexibilidad para experimentar con colecciones, personalizar productos o responder con rapidez a nuevas tendencias.
No significa que una tecnología deba sustituir automáticamente a otra. Cada proceso posee aplicaciones, costos y escalas en las que resulta más conveniente.
La transformación está precisamente en disponer de más alternativas.
Tecnología al servicio de una industria con identidad
La innovación adquiere mayor sentido cuando no borra aquello que existía antes, sino que proporciona nuevas herramientas para hacerlo evolucionar.
La industria textil ecuatoriana posee experiencia, tradición y conocimiento. La digitalización puede añadir velocidad, personalización y nuevas posibilidades creativas a ese patrimonio productivo.
Ecuatextil 2026 muestra así una fotografía interesante de ese encuentro: máquinas capaces de imprimir con enorme precisión conviviendo en una región cuya historia se ha escrito durante décadas entre tejidos, talleres y confecciones.
Epson apuesta a que tecnologías como sublimación, DTG y DTF se conviertan en instrumentos para que productores de diferentes tamaños exploren nuevas aplicaciones y modelos de negocio.
El verdadero desafío llegará después de la feria: transformar esas posibilidades tecnológicas en productos capaces de generar valor.
Porque el futuro del textil ecuatoriano probablemente no tendrá que elegir entre tradición e innovación. Su mayor oportunidad podría encontrarse precisamente en aprender a tejer ambas.





