Más que un deporte, el fútbol se ha convertido en un poderoso motor de experiencias, emociones y viajes. Hoy, miles de ecuatorianos no solo sueñan con ver a su selección en la cancha; también planean recorrer ciudades, compartir aventuras en familia y convertir cada partido en una historia inolvidable.

El fútbol ya no se vive únicamente frente a una pantalla. En 2026, la pasión deportiva está transformando la forma de viajar de los ecuatorianos, impulsando una tendencia que combina emoción, turismo y experiencias familiares.
Un reciente estudio regional realizado por Chubb, aseguradora oficial de LALIGA en América Latina, revela que el 91% de los ecuatorianos se declara aficionado al fútbol, convirtiendo al país en uno de los mercados con mayor pasión futbolera de la región. Más revelador aún es que el 43% de los encuestados afirma que su principal motivación para viajar sería apoyar a la selección ecuatoriana directamente desde las gradas de un estadio.
El nacimiento del viajero deportivo ecuatoriano
Durante décadas, los viajes estuvieron asociados al descanso, los negocios o el descubrimiento cultural. Hoy emerge una nueva categoría: el viajero deportivo.
Se trata de personas que organizan sus vacaciones alrededor de grandes eventos deportivos, planifican itinerarios completos y convierten cada partido en una experiencia de vida.
El estudio muestra que el viaje futbolero tiene además un fuerte componente familiar. El 45% de los ecuatorianos asegura que realizaría esta aventura junto a sus hijos y familiares, mientras que el 37% lo haría con su pareja.
Esta realidad demuestra que el fútbol ha dejado de ser una actividad individual para convertirse en una experiencia compartida entre generaciones.
Nueva York, la gran favorita
Cuando se pregunta cuál sería la ciudad ideal para acompañar a la selección nacional, una metrópoli se impone sobre todas las demás.
Nueva York lidera ampliamente las preferencias de los ecuatorianos con un 31%, seguida por Miami con el 28%.
La fascinación por la ciudad que nunca duerme responde a múltiples factores: su atractivo cultural, la diversidad de actividades, su infraestructura turística y la posibilidad de combinar deporte, entretenimiento y compras en un solo destino.
Para muchos viajeros, asistir a un encuentro deportivo representa apenas el inicio de una experiencia mucho más amplia.
Más allá de los 90 minutos
Los resultados del estudio revelan una transformación importante en los hábitos de viaje.
El 95% de los encuestados afirma que aprovecharía la oportunidad para visitar parques temáticos y centros de entretenimiento, mientras que el 88% recorrería otros atractivos turísticos cercanos al destino principal.
Esta tendencia confirma que los grandes torneos se han convertido en catalizadores del turismo internacional.
El partido es el motivo inicial del viaje, pero la experiencia se expande hacia museos, parques, gastronomía, compras, espectáculos y descubrimiento cultural.
La ilusión de quedarse hasta el final
La pasión ecuatoriana también se refleja en la disposición a extender la aventura.
El 96% de los aficionados afirma que prolongaría su estadía en Norteamérica si la selección avanza a las siguientes fases del torneo. Más de la mitad asegura que lo haría sin dudarlo.
Esta flexibilidad demuestra que el viaje deportivo se construye sobre la emoción.
Cada victoria modifica itinerarios, reservas hoteleras y planes familiares. El resultado es una experiencia dinámica donde el fútbol marca el ritmo del recorrido.
Viajar con seguridad: una prioridad creciente
A medida que aumentan los desplazamientos internacionales, también crece la conciencia sobre los riesgos asociados al viaje.
Las principales preocupaciones de los ecuatorianos incluyen ser víctimas de un delito, enfrentar retrasos o cancelaciones de vuelos, perder documentos o experimentar inconvenientes migratorios.
En consecuencia, los viajeros valoran cada vez más la protección y la planificación.
De hecho, el estudio revela que nueve de cada diez viajeros priorizan la calidad de las coberturas y la confianza en la aseguradora por encima del precio.
La tendencia refleja un consumidor más informado y consciente, que entiende que la tranquilidad forma parte fundamental de la experiencia turística.
España y el sueño de LALIGA
La pasión futbolística ecuatoriana no termina con los torneos internacionales.
El 79% de los ecuatorianos considera a LALIGA entre sus competiciones favoritas y el 89% asegura que le gustaría viajar a España para presenciar un partido en vivo.
El encuentro más deseado es el legendario clásico entre el Real Madrid y el FC Barcelona, considerado por millones de aficionados como uno de los mayores espectáculos deportivos del planeta.
La presencia de futbolistas latinoamericanos en los grandes clubes europeos también fortalece este deseo de viajar. Más de la mitad de los encuestados afirma que ver a jugadores de la región compitiendo en la élite mundial aumenta significativamente su interés por realizar el viaje.
El turismo de las emociones
La industria turística global observa con atención este fenómeno.
Los viajeros ya no buscan únicamente destinos; buscan emociones, pertenencia y experiencias capaces de generar recuerdos duraderos.
El turismo deportivo reúne precisamente esos elementos: pasión, identidad, aventura y conexión humana.
Para miles de ecuatorianos, el próximo viaje no comenzará en una agencia ni en un aeropuerto. Comenzará con el sonido de un himno, el color de una camiseta y la ilusión de acompañar a su selección.
Porque en 2026, viajar para ver fútbol es mucho más que asistir a un partido.
Es vivir una historia que se cuenta para siempre.

Recuadro de datos
El viajero futbolero ecuatoriano en cifras
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91% se declara aficionado al fútbol.
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43% viajaría para apoyar a la selección desde el estadio.
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45% viajaría con su familia e hijos.
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31% elige Nueva York como destino favorito.
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96% extendería su viaje si la selección avanza de fase.
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89% sueña con viajar a España para ver LALIGA.
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64% desea presenciar un clásico entre Real Madrid y Barcelona.


Fuente: Penelope Gallardo, CHUBB





