Inspirado en el Día Internacional de la Papa...
Pocos ingredientes han acompañado a la humanidad con tanta nobleza y versatilidad como la papa: humilde en origen, extraordinaria en posibilidades.
El Día Internacional de la Papa reconoce el impacto histórico y cultural de uno de los alimentos más importantes del planeta. Originaria de los Andes sudamericanos, la papa revolucionó la alimentación mundial gracias a su valor nutricional y capacidad de adaptación. Hoy es símbolo de cocina casera, creatividad gastronómica y tradición compartida.
La papa gratinada representa la sofisticación de lo simple. Su textura cremosa, el perfume de la mantequilla y la superficie dorada convierten este plato en un clásico elegante capaz de acompañar carnes, pescados o protagonizar una cena reconfortante.
El secreto de una buena papa gratinada está en el equilibrio entre suavidad y gratinado. Las capas deben cocinarse lentamente para absorber la crema y conservar una textura delicada en el interior.
Ingredientes
- 1 kg de papas
- 300 ml de crema de leche
- 150 g de queso gruyere o parmesano
- 2 dientes de ajo
- Mantequilla
- Sal, pimienta y nuez moscada
Paso a paso
- Cortar las papas en láminas finas.
- Frotar ajo en una fuente para horno.
- Colocar capas de papa, crema y queso.
- Repetir el proceso y terminar con queso.
- Hornear a 180 °C durante 50 minutos.
Recomendaciones
- Dejar reposar unos minutos antes de servir.
- Añadir tomillo fresco para un aroma más sofisticado.





