Entre risas, ternura y un toque de mermelada, el entrañable Paddington protagonizó uno de los momentos más memorables de la gala al debutar como presentador en los prestigiosos premios británicos.

La noche de los British Academy Film Awards 2026 dejó un instante tan insólito como encantador. Frente a un auditorio colmado de estrellas del cine, Paddington Bear —con su clásico abrigo azul y una mezcla adorable de nervios y elegancia— subió al escenario para entregar el galardón a Mejor Película Infantil y Familiar.

La ceremonia, transmitida por E! Entertainment Television y conducida con su habitual sofisticación por Alan Cumming, encontró en el célebre oso londinense un inesperado protagonista. Con humor británico y candor infantil, Paddington confesó sentirse tan sorprendido como el público por su presencia en la gala, recordando el consejo de su tía Lucy de enfrentar los miedos… salvo si se trata de una serpiente, añadió entre carcajadas.

El momento alcanzó su clímax cuando anunció, con orgullo y picardía, que se convertía en el primer oso en presentar un premio en la historia de la ceremonia. Y fiel a su esencia, no faltó la referencia a su dulce debilidad: la mermelada de naranja, que —según bromeó— terminó accidentalmente sobre una estatuilla BAFTA.

Más allá de la anécdota, la aparición de Paddington simbolizó la magia del cine familiar, esa que une generaciones y despierta sonrisas en espectadores de todas las edades. El personaje, nacido de la imaginación del escritor británico Michael Bond, ha trascendido páginas y pantallas para convertirse en un icono cultural de ternura y optimismo.

En una gala marcada por grandes producciones y discursos memorables, fue un oso de corazón noble quien robó los aplausos. Porque a veces, en medio del glamour de Hollywood, basta la inocencia de un personaje querido para recordarnos que el verdadero lujo del cine es su capacidad de hacernos creer en la bondad, la risa y la valentía de enfrentar nuestros propios temores.