El nuevo sistema, presentado durante HUAWEI CONNECT 2026, apuesta por una arquitectura de cómputo masivo capaz de escalar hasta 4.096 NPUs en un solo SuperPoD y busca responder a una pregunta decisiva para la próxima generación de inteligencia artificial: ¿cómo sostener modelos cada vez más grandes sin multiplicar al mismo ritmo la complejidad y el consumo energético?

La inteligencia artificial que vemos en una pantalla parece casi intangible: una pregunta, una respuesta, una imagen creada en segundos. Pero detrás de esa aparente simplicidad existe un universo físico compuesto por procesadores, memoria, almacenamiento, redes, sistemas ópticos y enormes cantidades de energía.

Y mientras los modelos de IA aumentan su tamaño y sofisticación, esa infraestructura se convierte en uno de los grandes campos de competencia tecnológica.

En ese escenario, Huawei presentó durante HUAWEI CONNECT 2026, en Shanghái, su Atlas 960E SuperPoD, una infraestructura concebida para acelerar el entrenamiento y la inferencia de modelos que alcanzan la escala de los 10 billones de parámetros.

El anuncio fue realizado por David Wang, vicepresidente del Consejo de Administración y presidente rotatorio de Huawei, quien situó la nueva arquitectura dentro de la estrategia de la compañía para construir lo que denomina una sólida “base de silicio” para el futuro de la inteligencia artificial.

Pero, ¿qué significa realmente este salto tecnológico?

De tener muchos procesadores a conseguir que trabajen como uno

Una de las dificultades de construir enormes sistemas de inteligencia artificial no consiste únicamente en sumar procesadores. El verdadero desafío está en lograr que miles de unidades puedan intercambiar información con enorme velocidad y funcionar coordinadamente.

Ahí aparece el concepto SuperPoD.

En términos sencillos, puede imaginarse como una gran infraestructura en la que numerosos recursos de cómputo están estrechamente interconectados para trabajar sobre una misma tarea. Huawei señala que su arquitectura utiliza UnifiedBus para conectar los componentes mediante un protocolo común y permitir acceso a memoria incluso entre servidores físicos diferentes.

La compañía lleva ahora este concepto un paso más adelante mediante NPO —Near-Packaged Optics—, una arquitectura que acerca la comunicación óptica al sistema de procesamiento para afrontar las crecientes necesidades de ancho de banda.

El corazón de esta apuesta es Hi-ONE, presentado por Huawei como el primer motor óptico NPO producido en masa y el único de su categoría, según la compañía, que integra actualmente su propia fuente de luz. Su capacidad de transmisión anunciada alcanza los 7,2 Tbit/s.

Atlas 960E: cifras que muestran la dimensión de la nueva IA

El Atlas 960E SuperPoD combina UnifiedBus y Hi-ONE con una arquitectura ortogonal y refrigeración líquida.

De acuerdo con las especificaciones anunciadas por Huawei, un solo sistema puede escalar hasta 4.096 NPUs —unidades de procesamiento neuronal— y alcanzar 8 EFLOPS en precisión FP8 y 16 EFLOPS en FP4.

Pero existe otro dato particularmente interesante.

Huawei asegura que la incorporación de 5.500 unidades Hi-ONE permite prescindir de los 48.000 módulos ópticos 800G que, bajo otra configuración, serían necesarios para interconectar todas esas NPUs. Según las cifras proporcionadas por la compañía, esta arquitectura reduce el consumo eléctrico en más de 550 kilovatios y contribuye a alcanzar una disponibilidad del sistema del 99,8 %.

Son especificaciones técnicas, sí, pero revelan uno de los grandes dilemas de la era de la IA: el futuro no dependerá solamente de quién consiga más capacidad de cómputo, sino de quién logre utilizarla con mayor eficiencia.

Cuando un SuperPoD tampoco es suficiente

La ambición del proyecto va todavía más lejos.

Huawei plantea conectar varios Atlas 960E SuperPoD mediante UnifiedBus o RoCE para construir lo que denomina SuperClusters. Bajo la arquitectura presentada por la compañía, estos sistemas podrían interconectar hasta 512.000 NPUs y, mediante una topología multi-rail, alcanzar una escala de hasta un millón de NPUs.

Esa dimensión permite comprender hacia dónde está evolucionando la infraestructura que soportará las futuras generaciones de modelos fundacionales.

La IA ya no es únicamente una carrera por crear mejores algoritmos. También es una carrera por construir las “autopistas” capaces de mover cantidades extraordinarias de información entre procesadores sin que las comunicaciones se conviertan en un cuello de botella.

Más allá de la inteligencia artificial

La arquitectura SuperPoD tampoco quedará limitada, según Huawei, exclusivamente al procesamiento de IA.

La compañía presentó el TaiShan 950 SuperPoD para cómputo de propósito general, con capacidad para soportar hasta 4.096 nodos y un grupo de memoria unificada de hasta 256 TB.

A ello se suma OceanStor M900, una infraestructura de almacenamiento de memoria de contexto destinada, entre otras funciones, a proporcionar KV cache a escala de petabytes. Esta tecnología resulta relevante para sistemas de inteligencia artificial que necesitan conservar y recuperar grandes cantidades de contexto con rapidez.

El mensaje que deja HUAWEI CONNECT 2026 es, por tanto, más amplio que el lanzamiento de un nuevo equipo: la infraestructura tecnológica está siendo rediseñada alrededor de las exigencias de la inteligencia artificial.

La otra batalla: construir un ecosistema

La potencia física, sin embargo, es solamente una parte de la ecuación.

Huawei anunció también que CANN, su arquitectura de software para el ecosistema Ascend, avanza hacia un modelo de desarrollo abierto y colaborativo con la comunidad.

La estrategia busca favorecer que modelos y aplicaciones puedan desarrollarse y ejecutarse sobre la infraestructura Ascend, ampliando el ecosistema alrededor del hardware de la compañía.

“Estamos comprometidos con la construcción de infraestructura de IA potente y con la apertura de sistemas y código abierto para fortalecer los ecosistemas de cómputo”, señaló Wang durante su intervención.

PlayDatos | La escala detrás del Atlas 960E

4.096 NPUs pueden integrarse en un solo SuperPoD.

7,2 Tbit/s es la capacidad de transmisión anunciada para cada motor óptico Hi-ONE.

5.500 unidades Hi-ONE se integran en el Atlas 960E.

Más de 550 kW sería la reducción de consumo energético reportada por Huawei frente a la arquitectura de referencia descrita por la compañía.

Hasta 1 millón de NPUs podría alcanzar un SuperCluster bajo la configuración planteada.

La inteligencia artificial también se construye debajo de la pantalla

Para el usuario común, probablemente nunca será necesario conocer qué es un NPO, un EFLOP o una NPU para utilizar inteligencia artificial. De la misma manera que no necesitamos comprender cada componente de una red móvil para realizar una videollamada.

Pero esas tecnologías invisibles determinarán buena parte de lo que la IA será capaz de hacer.

Modelos más grandes y agentes inteligentes exigirán infraestructuras capaces de procesar cantidades de información difíciles de imaginar hace apenas unos años. Al mismo tiempo, ese crecimiento coloca sobre la mesa cuestiones igualmente importantes: consumo energético, eficiencia, confiabilidad, interoperabilidad y apertura de los ecosistemas.

Con Atlas 960E SuperPoD, Huawei presenta su respuesta tecnológica a ese desafío.

Y quizá esa sea una de las grandes historias detrás de la próxima etapa de la inteligencia artificial: mientras el mundo observa lo que la IA hace frente a nuestros ojos, una revolución igualmente profunda está ocurriendo detrás de ella, en centros de datos donde miles de procesadores deben aprender a comportarse como una sola y gigantesca máquina.

Fuente: Camily Mesias, Atrevia