La Navidad de Charles Dickens abandona por momentos su calidez para caminar entre sombras. Johnny Depp se convierte en Ebenezer Scrooge en una nueva y gótica adaptación dirigida por Ti West, cuyo nuevo tráiler mezcla humor negro, fantasía sobrenatural y espectros sorprendentemente perturbadores.

Hay personajes que parecen destinados a regresar cada Navidad. Ebenezer Scrooge es uno de ellos. Desde que Charles Dickens publicó A Christmas Carol en 1843, el viejo avaro que desprecia la celebración ha sobrevivido al teatro, la televisión, la animación y numerosas versiones cinematográficas.

Pero Johnny Depp acaba de darle un rostro completamente diferente.

Paramount Pictures estrenó el 1 de octubre un nuevo tráiler de Ebenezer, conocida en España como Scrooge y los fantasmas de la Navidad, y las imágenes rápidamente comenzaron a llamar la atención por dos razones: la extraordinaria transformación física de Depp y la oscuridad con la que el director Ti West ha imaginado a los espíritus que atormentarán a Scrooge. 

Un Scrooge que parece hecho para Johnny Depp

Cabello blanco, rostro envejecido, expresión permanentemente irritada y una personalidad que oscila entre lo desagradable y lo inesperadamente divertido.

El tráiler presenta a Depp completamente transformado en Scrooge. Lo vemos recorrer calles cubiertas de nieve, maltratar verbalmente a quienes lo rodean e incluso lanzar bolas de nieve contra los transeúntes. Pero esa comicidad desaparece progresivamente cuando el mundo de los vivos comienza a mezclarse con el de los muertos. 

Ti West explicó que no pretende convertir A Christmas Carol en una reinvención irreconocible. Su intención es respetar la esencia del texto de Dickens y, al mismo tiempo, introducir su propia sensibilidad visual. Según el director, Depp consigue conservar los rasgos desagradables de Scrooge añadiéndoles humor y cierto encanto. 

Y allí aparece una combinación particularmente interesante.

Porque West es precisamente el cineasta detrás de X, Pearl y MaXXXine. Su relación con el horror convierte esta adaptación navideña en algo bastante diferente de muchas de las versiones familiares que conocemos.

Cuando la Navidad se convierte en una historia de terror

En realidad, Dickens siempre escribió una historia de fantasmas.

La redención constituye el corazón de A Christmas Carol, pero para llegar hasta ella Scrooge debe atravesar una noche aterradora y enfrentarse literalmente a sus muertos, sus decisiones y a la posibilidad de observar el futuro que le espera si continúa viviendo de la misma manera.

Ebenezer parece decidida a recuperar precisamente esa oscuridad.

El tráiler introduce a Ian McKellen como Jacob Marley, el antiguo socio de Scrooge que regresa desde la muerte para advertirle que recibirá la visita de tres espíritus.

Y entonces comienza la pesadilla.

Andrea Riseborough interpreta al Fantasma de las Navidades Pasadas, presentado con una apariencia pálida y espectral. Tramell Tillman encarna al Fantasma de las Navidades Presentes, cuya representación se aleja notablemente de la imagen festiva utilizada en otras adaptaciones. Finalmente aparece la amenazante figura del futuro, recordándole a Scrooge que algunas respuestas solamente pueden encontrarse mirando hacia aquello que más tememos. 

Ti West parece haber entendido algo fundamental: antes de convertirse en una historia reconfortante sobre la Navidad, A Christmas Carol es el relato de un hombre obligado por fantasmas a contemplar su propia existencia.

Un reparto extraordinario rodea a Depp

La película reúne además un elenco difícil de ignorar.

Rupert Grint, recordado mundialmente por interpretar a Ron Weasley en Harry Potter, encarna a Bob Cratchit, el empleado explotado por Scrooge. Sam Claflin interpreta a Fred, sobrino de Ebenezer, mientras Daisy Ridley forma parte del círculo familiar de la historia. 

A ellos se suman Arthur Conti, Ellie Bamber, Henry Lloyd-Hughes y Charlie Murphy, además de Riseborough, Tillman y McKellen. El guion fue escrito por Nathaniel Halpern y Emma Watts figura como productora. 

La presencia de McKellen resulta especialmente poderosa. Su Marley no necesita permanecer demasiado tiempo frente a la cámara para establecer las reglas de la noche: Scrooge será visitado y ya no tendrá posibilidad de escapar de sí mismo.

Un regreso importante para Johnny Depp

Ebenezer también adquiere otra dimensión por lo que representa dentro de la trayectoria de su protagonista.

La película supone el regreso de Depp como protagonista de una gran producción de un estudio estadounidense después de varios años. Durante ese período encabezó la producción francesa Jeanne du Barry y dirigió Modì: Three Days on the Wing of Madness. Después de Ebenezer, también protagonizará Day Drinker, junto a Penélope Cruz y Madelyn Cline. 

Pero Scrooge parece especialmente apropiado para el tipo de transformación interpretativa que ha caracterizado buena parte de la carrera de Depp.

El actor ha construido algunos de sus personajes más reconocibles detrás de maquillajes, vestuarios, gestos extravagantes y voces particulares. Aquí, sin embargo, el desafío será conseguir que debajo de toda esa caracterización continúe existiendo un hombre capaz de transformarse emocionalmente.

Porque el verdadero viaje de Scrooge no consiste en conocer fantasmas.

Consiste en volver a sentir.

¿Cuándo se estrena “Ebenezer”?

Aquí existe una corrección importante respecto a la información que está circulando: Paramount Pictures anuncia oficialmente el estreno estadounidense para el 13 de noviembre de 2026, no el 12. El 12 de noviembre aparece como fecha de lanzamiento en algunos mercados internacionales, por lo que la fecha concreta puede variar según el país.

La distribuidora utiliza además una frase especialmente intrigante para promocionarla: conocemos el nombre, pero no necesariamente esta versión de la historia. 

Y quizá allí se encuentre la clave de todo el proyecto.

Después de incontables adaptaciones, el desafío no consiste en preguntarnos si Scrooge cambiará. Sabemos cómo termina el cuento.

Lo fascinante será descubrir cómo Johnny Depp y Ti West conseguirán llevarnos nuevamente hasta allí.

Entre nieve, humor, culpa, espectros y una estética gótica que parece convertir la víspera de Navidad en una auténtica pesadilla, Ebenezer podría conseguir algo que parecía muy difícil: hacer que una historia publicada hace 183 años vuelva a sentirse impredecible.

Y esta Navidad, antes de escuchar las campanas, quizá tengamos que escuchar primero a los fantasmas.