Jóvenes cocineros, especialistas en panadería y maestros de las tapas demostraron en Guayaquil que la gastronomía ecuatoriana no solo preserva sus raíces: también forma profesionales dispuestos a llevar su creatividad y técnica a importantes competencias internacionales.

Hay victorias que terminan cuando se entrega un trofeo. Otras, en cambio, apenas comienzan cuando se anuncia al ganador.

Eso ocurrió en la segunda edición del Guayaquil Food Show 2026, un encuentro que reunió competencia, formación, experiencias gastronómicas e intercambio profesional y que, de acuerdo con sus organizadores, recibió alrededor de 5.000 asistentes.

Durante sus jornadas, el público pudo acercarse a diferentes expresiones de la gastronomía mientras cocineros y especialistas se enfrentaban a un desafío mucho mayor: demostrar técnica, creatividad y preparación suficientes para representar posteriormente a Ecuador.

Tres competencias concentraron especialmente las miradas: la Copa Nacional de Gastronomía Jóvenes Talentos 2026, el Campeonato Mundial de Tapas – Eliminatorias Ecuador 2026 y la Copa Mundial de la Panadería – Eliminatorias Ecuador 2026.

Tres escenarios distintos y una misma aspiración: llevar el talento ecuatoriano más allá de sus fronteras.

Una nueva generación entra en escena

La Copa Nacional de Gastronomía Jóvenes Talentos reunió a participantes de entre 18 y 25 años con un propósito que trasciende el podio: identificar, impulsar y proyectar a las nuevas generaciones de cocineros del país.

El primer lugar correspondió al equipo de la Universidad Técnica Equinoccial, integrado, según el cuerpo principal del boletín de la organización, por Ismael Tapia, Israel Yanez, José Mateo Salcedo y Hernan Reyes.

El resultado tiene una consecuencia especialmente significativa: el equipo está llamado a representar a Ecuador en la Continental Culinary Cup 2028.

El segundo lugar fue para Doménica Medrano, Sofia Campoverde, Valeria Maridueña e Igor Burlutskiy, representantes de La Escuela de los Chefs.

El tercer puesto correspondió a la Universidad Técnica de Manabí, representada por Dayanary Vergara, Gislaine Meza, Kiara Ponce y Andrea Vera.

Más allá de las posiciones, la competencia deja una fotografía interesante del futuro gastronómico ecuatoriano: estudiantes y jóvenes profesionales enfrentándose desde temprano a estándares competitivos, trabajando en equipo y entendiendo que detrás de un gran plato también existen disciplina, organización y dominio técnico.

Una precisión editorial importante

El boletín entregado a medios presenta una inconsistencia respecto al cuarto integrante del equipo ganador: en su resumen inicial aparece el nombre de Edgar Reyes, mientras que posteriormente, en el desarrollo de la información, consta Hernan Reyes.

Por responsabilidad editorial, PlayMagazine recomienda considerar este nombre pendiente de confirmación oficial antes de su publicación definitiva.

Miguel Ponce conquista la eliminatoria ecuatoriana de tapas

Una tapa puede parecer pequeña.

Pero dentro de unos pocos centímetros pueden convivir técnica, equilibrio, identidad, creatividad y una historia completa.

Esa fue otra de las grandes batallas culinarias del Guayaquil Food Show.

El chef ejecutivo Miguel Ponce obtuvo el primer lugar del Campeonato Mundial de Tapas – Eliminatorias Ecuador 2026, resultado que lo convierte, de acuerdo con la información proporcionada por la organización, en el representante nacional para el Campeonato Mundial de Tapas que se desarrollará en noviembre en España.

La competencia ecuatoriana se realizó a través del convenio con el Ayuntamiento de Valladolid, España, y e-Spain.

El segundo puesto fue para el chef Andrés Granda, mientras que la chef Irene Varas alcanzó el tercer lugar.

El triunfo coloca a Ponce ante un desafío particularmente interesante: condensar en formato reducido una propuesta capaz de dialogar con cocineros y tendencias provenientes de otros lugares del mundo.

Porque la tapa contemporánea ya no es solamente una pequeña porción. En las competiciones culinarias puede convertirse en un ejercicio de precisión donde cada textura, temperatura, aroma y elemento de presentación tiene una función.

Ecuador también busca conquistar el mundo desde el pan

Harina, agua, fermentación, temperatura y tiempo.

Pocos alimentos parten de elementos aparentemente tan sencillos y terminan construyendo un universo técnico tan complejo como el pan.

En las Eliminatorias Ecuador 2026 de la Copa Mundial de la Panadería, el primer lugar correspondió al equipo conformado por Alex Quezada, especialista en panadería; Alexis Briones, especialista en viennoiserie; Ricardo Estrella, especialista en panes sin gluten; y Manolo Romero, como coach, según consta en el desarrollo del boletín de prensa.

Con esta victoria, el equipo obtuvo el derecho de representar a Ecuador en la Coupe du Monde de la Boulangerie.

La conformación del conjunto resulta especialmente interesante porque evidencia la amplitud de la panadería contemporánea: desde el dominio de los panes tradicionales hasta la precisión de la viennoiserie y el creciente desarrollo de alternativas sin gluten.

El segundo puesto fue para Leonardo Quimi, Bryan Vera y Ronny Saldarriaga, acompañados por Mauro Salgan como coach.

El tercer lugar correspondió a Daniel Lituma, Alex Chango y Sofía Muñoz, junto al coach Luis Córdova.

También en este apartado existe una pequeña diferencia dentro del boletín: el resumen inicial utiliza el nombre “Manuel Romero”, mientras el cuerpo de la información identifica al coach como “Manolo Romero”. El nombre definitivo debería confirmarse con la organización antes de cerrar la edición.

Cuando ganar significa abrir una puerta

El elemento común de las tres competencias no está únicamente en los premios.

Está en lo que sucede después.

Los ganadores de estas jornadas salen del Guayaquil Food Show con la posibilidad de proyectarse hacia nuevos escenarios competitivos.

Santiago Granda, director general de Food Show, destacó precisamente esta dimensión del encuentro al señalar que las competencias permiten mostrar el nivel de preparación existente en Ecuador y generar oportunidades para que sus profesionales puedan proyectarse internacionalmente.

Ese objetivo convierte a este tipo de encuentros en algo más que un espectáculo culinario.

Las competencias pueden funcionar como espacios donde los profesionales miden conocimientos, reciben evaluación especializada, conocen otras técnicas y aprenden a trabajar bajo presión y parámetros específicos.

Cinco mil personas alrededor de la gastronomía

El Guayaquil Food Show no estuvo dirigido únicamente a quienes competían.

Según las cifras proporcionadas por sus organizadores, aproximadamente 5.000 personas asistieron a esta segunda edición y participaron en sus diferentes espacios y experiencias gastronómicas.

Las competencias fueron evaluadas por profesionales y especialistas del sector bajo criterios técnicos y estuvieron organizadas por la Academia Gastronómica del Ecuador (AGE) junto con aliados nacionales e internacionales vinculados a cada certamen.

La AGE nació en 2015 por iniciativa del sector académico y reúne a profesionales, universidades, institutos tecnológicos y escuelas de gastronomía. Entre sus objetivos se encuentran impulsar la formación, investigación, cultura culinaria, emprendimiento y profesionalización del sector.

Ese componente académico resulta especialmente relevante.

La gastronomía contemporánea ya no puede entenderse únicamente como inspiración y buen gusto. Requiere conocimiento de productos, técnicas, seguridad alimentaria, costos, innovación, sostenibilidad, gestión y capacidad de adaptación.

Guayaquil, una mesa abierta al talento

La segunda edición del encuentro cerró bajo el concepto “Guayaquil Food Show 2026: Puerto de Alta Cocina”.

La frase adquiere especial significado después de conocer sus resultados.

Un puerto es un lugar de llegada, pero también de partida.

Y precisamente eso representan estas competencias para sus ganadores.

Desde Guayaquil parten jóvenes cocineros que miran hacia la Continental Culinary Cup; un chef que llevará su propuesta al Campeonato Mundial de Tapas en España; y especialistas en panadería que buscarán representar al país en la Coupe du Monde de la Boulangerie.

Distintas disciplinas, distintas generaciones, distintos desafíos, pero una misma bandera.

El verdadero premio comienza ahora

Subir al podio produce una fotografía. Representar a un país exige mucho más.

Después de los aplausos llegarán nuevamente las cocinas, los hornos, las pruebas, las correcciones, los cronómetros y las innumerables horas necesarias para perfeccionar una preparación.

Quizá allí esté la historia más interesante que deja Guayaquil Food Show 2026.

Ecuador ya eligió a varios de sus representantes. Ahora comienza el camino para demostrar hasta dónde puede llegar su talento.

Y cuando ellos vuelvan a colocarse frente a una cocina, una pequeña tapa, una pieza de pan o un plato dejarán de representar únicamente el trabajo de quien los prepara.

También llevarán consigo una parte de la gastronomía ecuatoriana.

Fuente: PUMARES, Saqntiago Serrano